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EN BUSCA DE LOS CENTÍMETROS 28/1/2018

Cuestión de Altura

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Gastón Rudich / @gastonrudich

Se acaba el Europeo y se marcha otro torneo que nos deja, a quienes estamos de este lado del globo, enseñanzas llenas de datos. Croacia nos regala estadísiticas de todos los colores, información consultable y millones de números que podemos cruzar para comparar, analizar y contextualizar. 

Lejos de buscar fórmulas mágicas, voy a detenerme en uno de los hechos que más me llama la atención desde que tengo uso de la razón: la altura. ¿De qué hablamos cuándo nos referimos a equipos bajos y equipos altos? ¿Cuáles son las alturas promedio en la cita handbolera "par excellence"? ¿Es el balonmano profesional un deporte para gente alta? ¿Qué se está haciendo en el handball local para inclinar la balanza?



Quien alguna vez haya tenido la suerte de pararse en una zona mixta o entrar a una cancha en Europa, habrá quedado algo impresionado al percatarse de la talla de los jugadores de primer nivel. Sin embargo, quisiera aclarar a aquellos apresurados que seguramente estén pensando en casos extremos... ¿Te hace mejor jugador la abundancia de centímetros? No. ¿Gana un partido de handball el equipo más alto? Tampoco. Pensemos en los hitos más importantes de la historia de la selección: Los pibes de Bahrein y los Gladiadores de Suecia. O mejor, pensemos en el caso Islas Faroe, que con 1.84 de promedio, nos deleitó en el último mundial junior.

No obstante, considero que una aproximación en materia de promedios, segmentando la base por puesto y selección, nos puede empezar a dar una idea del biotipo de jugador del deporte que manda. Y el dato no es menor, ya que podría ser utilizado como puntapié inicial para trazar una política deportiva que sirva de eje para todos.

Todavía recuerdo la conferencia de prensa brindada por Claude Onestá en 2011 en Almirante Brown, luego de uno de los test match que disputó Argentina contra Francia. El entonces DT multicampeón galo contó a los presentes que hacía un par de décadas, los mismos entrenadores se habían encolumnado detrás de una simple regla: tener siempre determinada cantidad de jugadores altos en cancha. Claro, la altura puede variar según puesto y categoría. Lo cierto es que a partir de esa reglamentación tácita, la historia de Les Bleus empezó a escribirse de otra manera.   


Los promedios 

¿Por qué hablamos de promedios? El promedio puede se engañoso porque, lejos de encontrar un punto medio sobre una muestra, puede simplemente condensar dos extremos. Para entender esta apreciación: No es lo mismo la suma de dos jugadores de 1.97 m (Karabatic y N´Guessan) que el resultado del mix entre Kopljar (2.10) y Cindric (1.82), aunque la ecuación final nos arroje una diferencia decimal.

De cualquier manera, cuanto más amplía y extensa es la base de jugadores, más sintéticos y representativos terminan siendo los datos promedio que extraemos de la misma, ya que cada excepción tiene menor impacto y genera menor distorsión en la totalidad.

Una información más: Los datos que vamos a presentar en este informe fueron extraídos de los equipos "iniciales" del europeo, sin tener en cuenta las sustituciones realizadas durante el mismo. La información fue tomada del sitio oficial de Croacia 2018, sobre un total de 256 jugadores, y en casos dudosos, consultada con fuentes externas. 


Todos son altos: Un ranking por equipos

Finalmente pude comprobar aquello que veía a simple vista. Croacia, Alemania y Hungría, que me parecían equipos gigantes, resultaron efectivamente las selecciones de mayor talla. Sin embargo, lo que más me impactó, es la mínima brecha de 3 cm. que separa a los supuestos equipos "lungos" de los supuestos equipos "pequeños" en este Europeo.

- Croacia (1.94)
- Serbia (1.94)
- Alemania (1.94)
- Rep. Checa (1.94)
- Hungría (1.94)
- Francia (1.93)
- Noruega (1.93)
- España (1.93)
- Dinamarca (1.93)
- Islandia (1.92)
- Suecia (1.91)
- Austria (1.91)
- Macedonia (1.91)
- Montenegro (1.91)
- Eslovenia (1.91)

Tengamos en cuenta que como bien explicábamos más arriba, promedio refiere a punto medio, con lo cual, cualquier selección que supere 1.90 (en este caso, todas) podría implicar que haya gente de 2 metros de altura entre sus filas.

Por otro lado, debemos tener en cuenta que el promedio general, no separa entre titulares y suplentes. Esto es muy interesante de observar, ya que un equipo de los considerados bajos, podría arrancar un partido con un promedio en cancha de 1.97.

Además, hay algo que debemos seguir investigando. ¿Qué pasa cuando vamos al puesto por puesto? Creo que esa estratificación terminará siendo esclarecedora, dado que nos permitirá analizar los promedios según rol de los jugadores en el campo de juego:

- El 29% (75 jugadores) mide menos de 1.90 m. 53 de ellos, es decir, el 71%, son extremos. 
- El 58% (148 jugadores) mide entre 1.90 y 1.99 m.
- El 13% (33 jugadores) superan los 2.00 m 


Alturas por posición

Veamos los siguientes datos que corresponden al promedio de altura de los 16 equipos participantes, puesto por puesto:

Arqueros: 1.93 m.
Extremos: 1.86 m.
Laterales: 1.96 m.
Centrales:  1.89 m.
Pivotes:  1.97 m.

Puede ser que en un deporte tan dinámico como el handball resulte caprichosa la apertura o distinción entre centrales y laterales, ya que lo correcto sería hablar de primera línea, pero las diferencias que encontramos entre un puesto y el otro, resultan abismales. Son 10 los centímetros de distancia al comparar los promedios de los playmaker con los que tienen verdadero poder de fuego.

Miren los números una y otra vez y respiren 10 segundos. Seguramente empiecen a construir las mismas representaciones imaginarias que yo estoy elaborando en este preciso momento dentro de mi cabeza.


¿Hacia dónde vamos?

Podría estar horas filtrando la base, buscando encontrar relaciones y correlaciones entre altura y goles, altura y lanzamiento, altura y sistema, cambios defensa ataque y biotipo... pero no voy a profundizar todas esas cuestiones. Voy simplemente a utilizar la breve data expuesta hasta acá, para tratar de contrastar esta realidad con nuestro handball local. 

Como dicen en españa, los jugadores "jugones" son la ostia. Sarmiento, Cindric, Zdrahala o Zarabec, éste último con su 1.77, nos han deleitado a lo largo de todo el campeonato. Todos miden menos de 1.90... pero atención, todos juegan de central.

Sin embargo, como he conversado con importantes técnicos del balonmano local, la combinación de factores pareciera ser una fórmula muy interesante. Entonces no hablaríamos de altura, como el factor determinante, sino, de la altura, como uno de los requisitos a tener en el plantel, además de ser una opción necesaria, no solo en el ataque, sino también en el plano defensivo.

¿Qué hacemos como estructura para desarrollar jugadores de mayor tamaño? Pareciera haber una línea entre varios entrenadores a nivel nacional detrás del proyecto onestista que comentamos antes. Manolo Cadenas empezó a marcar el camino con la inclusión de Bonano y el espacio de trabajo que le ha contruido a Fischer. La dupla Cocho López y Hernán Siso o Fernando Capurro ahora, son otros ejemplos en esa misma dirección desarrollista.

Pero... ¿Dónde está el problema? ¿Por qué no logramos ampliar la base? ¿Por qué Brasil sí ha podido cambiar esta coyuntura de la mano de Jordi Ribera (que increíblemente fue empujado de Argentina a Brasil por pésimas decisiones tomadas en el seno de nuestra propia dirigencia)? ¿Qué ha pasado con el Prohand durante los primeros años de vida que no vemos los frutos? ¿Cuánto hacen los entrenadores de los clubes de barrio por esta cuestión de centímetros que debería ser un proyecto de estado? ¿Jugamos para ganar? ¿Somos tan necios que discriminamos a los grandotes que en menores o cadetes no saben picar la pelota? ¿Qué le ofrecemos a nuestros jugadores a nivel profesional para que sigan jugando? ¿Qué le ofrecemos a los futuros talentos para que sigan firmes en nuestra disciplina?

Pensar en la respuesta permite esbozar múltiples teoremas, que como tentáculos de un pulpo, parecen enredarse en la cuestión. 

Pasaron dos juegos olímpicos ya y por ahora no vemos grandes cambios y es dificil saber si las mejoras o el crecimiento responden al trabajo, a una camada excepcional, a la inversión, a la planificación, o simplemente al azar, a la casualidad provista por la pacha mama o la enorme difusión mediática de los últimos años que hacen que cualquier chico con una pelota en la mano termine aprendiendo por ósmosis.

Hay algo que está claro, no hemos hecho lo suficiente y necesitamos nuevas soluciones.

La "Cuestión de Altura" ya está abordada. Ahora a trabajar.


Foto: Extraída de la cuenta oficial de Flensburg @SGFleHa en Twitter. Vranjes y una pequeña charla con Nagy.

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