SuperHandball Magazine en MLA
Apertura 2019 23/3/2019

Migueles: “Pensé que era el momento de una revancha”

Enviar Artículoenviar artículo

Juan Manuel García

El lateral zurdo volverá a las canchas, después de 3 años, y en una charla con Superhandball contó sus sensaciones, qué lo llevó a tomar la decisión de retirarse a los 31 años, analizó la Liga de Honor y cómo ve a la selección argentina, de cara a los Juegos Panamericanos de Lima.
 
El 2 de febrero de 2016, a través de su cuenta de Twitter, Damián Migueles anunciaba su retiro del handball. En ese momento, el lateral zurdo daba como principal motivo estar “cansado de tantas lesiones que no permiten” que pueda rendir al 100 por ciento. Después de 3 años, 1 mes y 21 días, el Tero regresa al 40x20 en busca un mejor final. El ex Gladiador se pondrá nuevamente la camiseta de SAG Polvorines, cuando visite desde las 19.45 hs a Ferro, para iniciar su tercer ciclo en el conjunto alemán y “poder cerrar la carrera de una manera más alegre”.
 
En una charla con Superhandball, Damián contó que decidió calzarse nuevamente los cortos porque sintió que “era el momento de una revancha, de jugar un último año, con amigos que lo siguen haciendo, con otro amigo que es el entrenador (Sebastián Ferraro) y tomarlo de otra manera”. Además, analizó el presente de la Liga de Honor, qué cambios ve en el handball actualmente y el presente de la selección argentina de cara a los Juegos Panamericanos de Lima.
 
- ¿Cuáles son las primeras sensaciones de este regreso al handball?
- Sensaciones, por ahora, pocas. Estoy tranquilo. Recién empecé a entrenar la semana pasada. Voy de a poquito. Necesito ponerme bien físicamente, agarrar ritmo de juego. Las sensaciones son todas positivas, estoy en un grupo en el que conozco prácticamente a todos, con la mitad ya jugué. Estoy con mucha expectativa.
 
- ¿A qué se debió esta decisión de volver?
- En realidad, hasta hace 3 semanas, que fue el torneo en Ferro. Mi mujer lo estaba jugando y me encontré con mucha gente que hacía mucho no veía. Dady Gallardo, Kogote (Andrés Kogovsek), toda la gente de Mitre, de River. Todo el mundo tirándome buena onda, diciéndome “¿por qué no volves?”, invitándome a jugar en sus clubes. Es un mimo al corazón. Me hizo sentir que, si tanta gente quería que vuelva, algo bien había hecho y no merecía retirarme de la manera que me retiré, que fue lastimado por una lesión, en un club que no era el mío original. Todo el mundo planea “me retiro en un club que haya sido importante para mí”. No se había dado todo eso. Pensé que era el momento de una revancha, de jugar un último año, con mis amigos que siguen jugando, con otro amigo que es el entrenador (Sebastián Ferraro) y tomarlo de otra manera, divertirme, compartir y cerrar la carrera de una manera más alegre de lo que me había tocado.
 
- Todo ese afecto y reconocimiento hizo que te pique de nuevo el bichito...
- Sí. En realidad, hizo que preste atención de nuevo a todo el handball y me permita la idea de una revancha. Fueron más las ganas de compartirlo con los chicos del club y de retirarme bien, por lo menos parado dentro de la cancha y con la remera del club. Me sorprendió y me hizo bien.
 
- ¿Cuánto estuviste analizándolo hasta que decidiste volver?
- No lo pensé mucho. Lo sentí así, ese viernes que nos juntamos a comer un asado con los chicos en el club y me cayó la ficha. Yo venía pensando, igualmente, que tenía que hacer algo de actividad física, porque la realidad es que estuve 4 años parado. Me dediqué a irme a pescar, que me gusta mucho, y no encontré nada que me guste. Hice un poco de boxeo, fui a jugar al tenis, salí a correr, pero nada que me terminé de completar. En cuanto me di cuenta que me cayó esa ficha, lo decidí en ese mismo momento y el lunes de la semana pasada estaba entrenando. Me va a llevar un tiempo agarrar ritmo y ponerme en onda.
 
- ¿Y Polvorines era el lugar indicado para este regreso?
- Sí. Estuve a punto de irme a jugar a la Liga de San Miguel, para jugar con mis amigos de Juventud Unida y justo, me pasó esto en el club. Era en Polvorines o en Juventud Unida, los lugares en los que jugué acá y me sentí bien. En River me trataron excelente, pero no llegué a formar un lazo como en los otros clubes, estuve solamente 6 meses, cuando jugamos el Panamericano.
 
- ¿Fue complicado haber decidido retirarte a los 32 años?
-No. Me retiré con 31 igual, todavía no los había cumplido (risas). No fue difícil, al contrario. Venía cansado, muy lesionado. Para llegar a Toronto, lo hice entre algodones. Estaba en un muy bien nivel y 2 semanas antes del viaje, me desgarré el tríceps, nada que ver. Ese mismo año, tuve 5 desgarros. Fue un fastidio. En el momento que sentí que se me rompió el aductor derecho, que fue el desgarro más grande, tenía el tamaño de una pila doble A, en ese mismo momento dije “no juego más”. Cada vez que agarraba buen nivel, terminaba lastimado y perdiéndome un mes y pico.
 
- ¿Hoy todas esas lesiones quedaron atrás?
- No, al contrario, están más latentes que nunca. Estuve mucho tiempo parado y tengo que volver a agarrar ritmo. De hecho, el jueves pasado terminé contracturado. Tengo que ir de a poco, que sea progresivo. Estoy haciendo algo que tendría que haber hecho mucho antes, que es cambiar mi alimentación, con una nutricionista. Estoy comiendo mucho mejor, descansado más, tratando de ir agarrando ritmo. Eso hará que me lesione menos. Además, yo me lesionaba mucho, porque el alto rendimiento te lleva a, aparte de toda la carga en el club, los entrenamientos fuertísimos en el Cenard y las competencias todas juntas. Eso lleva a mucho desgaste. Cada lesión muscular deja una marca y esa marca también se resiente. Habrá que hacerlo con mucho cuidado, pero enfocado mucho más en disfrutarlo.
 
- ¿Cuánto pensás que te puede llevar la puesta a punto?
- Ni idea, no me pongo plazos. Mientras me vaya sintiendo bien, iremos aumentando el trabajo. Igual, estoy entrenando a la par de los chicos. También, va a depender de cuándo me sienta con confianza y cuándo el entrenador sienta que me necesita.
 
- ¿Como ves hoy la Liga de Honor?
- Lo que veo hoy, cambió mucho el deporte en sí, por las reglas nuevas, por el dinamismo que se le da. No termina de entrar la pelota en el arco, que ya sale la contra, haya sido gol o no. Los chicos se preparan de otra manera. Todo el mundo hace pesas. Los chicos jóvenes están rapidísimos, fuertes. Habrá que adaptarse más a eso, que a otra cosa. La Liga, el año pasado, terminó con un Dorrego espectacular, Ballester está siempre ahí, River perdió un poco con la ida de Adrián (Portela), UNLu es el otro dueño de la Liga. Después, de ahí para abajo, cualquiera le gana a cualquiera. Será cuestión de jugar todo.
 
- ¿Vas a tener que adaptarte a un nuevo handball?
- Sí, va a ser adaptarme a un nuevo ritmo. Después, el deporte es el mismo, tendrá alguna que otra regla nueva, pero es acoplarse al equipo y tratar de sumar en las cosas que pida el entrenador. Se hizo mucho más dinámico y para eso habrá que estar bien físicamente. Habrá que sumar desde ese lado, muchos minutos de actividad física. El tema handball, no te olvidas, será cuestión de aceitarlo.
 
- ¿Cómo viste a la selección en este último tiempo?
- La vi re bien. El Mundial me dejó contento. Se hicieron buenos partidos, más teniendo en cuenta el recambio que hay. Después de 2 ciclos con los que iniciamos los Gladiadores, algunos referentes siguen estando. Muchos chicos eran debutantes en un Mundial. Está buenísimo que haya este recambio. Lo que tiene el recambio, es que va a estar más duro el tema de Lima, porque nos agarra en pleno recambio. En algún momento había que hacerlo. Hay buen material para trabajar, pensando a futuro.
 
- ¿Cómo te imaginas que se va a dar Lima 2019?
- Va a ser como son los Panamericanos. Argentina lo va a ir llevando bien. Hay que ver cómo está Chile, con qué va. Es un torneo duro. La semifinal y la final hay que dejar todo para tratar de estar en los Juegos Olímpicos de nuevo. Brasil llega un poco mejor parado para lo que viene, por el Mundial que hizo, el recambio ya lo hicieron y tienen a casi todo el equipo jugando en Europa. Eso se le va a dar a Argentina, de acá a 2 años. Por más que llegue uno mejor que el otro, en el Panamericano de Nuuk pasó algo similar y lo ganó Argentina. En el Mundial, faltaron Diego (Simonet) y Fede Pizarro, que son claves en el equipo. Con Diego y Fede, puede ser para cualquiera.

Crédito foto: @PolvorinesHand

Publicidades

Encuesta

¿Qué producto SH consumís más?
El sitio Web
El perfil de Facebook
El perfil de Twitter
El sitio Web y Facebook
El sitio Web y Twitter
Facebook y Twitter
Web, Facebook y Twitter
Votar

Ver resultados