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NACIONAL MASCULINO 25/10/2012

Un día volvió Ballester

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Tuvieron que pasar exactamente 10 años para que Ballester volviera a festejar un Nacional de Clubes. Fue en su casa, junto a su gente, de la mano de Elio Fernández, uno de los 3 presentes que habían estado en ese recordado plantel que ganó el título en 2002.

River y Ballester llegaban a la gran final con la ilusión de levantar el cetro más importante del país a nivel clubes pero con la tranquilidad de haber obtenido durante la jornada previa los pases para el Panamericano 2013, máximo torneo continental, cuyo destino es aun incierto. River venía de eliminar a Colegio Ward en semifinales, basándose en una marca espectacular, una defensa casi sin fisuras y un Banchi Ojea enorme desde el central. Ballester venía de derrotar a Quilmes en un final caliente y cerrado, con polémica y mucho revuelo post-partido, pero con un Leo Maciel terrible bajo los 3 palos y toda la energía de un plantel jóven que disputaba por primera vez un Nacional en su casa.

La primera mitad fue toda de los riverplateneses que empezaron 8-3 arriba, con un parcial de 6-1 durante casi 10 minutos. Un Juan Ojea intratable, asistiendo y definiendo, le daba a los de Pablo Sznitowski la serenidad y confianza necesaria para liderar la final. Banchi juntaba gente por la derecha y soltaba de manual para las diagonales del Gallego Vázquez que entraba a todo vapor. La efectividad de Sebastián Fraguas desde la punta izquierda y de los pivotes Cristian Plati y Francisco Schiaffino ponía a River al frente en el marcador, con una diferencia abultada e inusitada de 6 goles (12-6) con poco menos de 25 minutos jugados.

Del otro lado, Ballester intentaba imprimirle vértigo a su juego pero chocaba una y otra vez con el muro defensivo de los últimos campeones metropolitanos y nacionales. Tanto Martín Souto Cueto, en el centro, como Bruno Villavicencio en el armado derecho, tenían problemas para desplegar su juego. Sólo Matías Scovenna parecía estar lúcido y se las arreglaba para vencer a la segunda pared, esa que se llama Gabriel Canzoniero.

Elio Fernández optó por meter mano en el equipo: empezaron los cambios, la mixta con personal sobre Ojea y las atajadas de Leo Maciel. Ballester descontó a 4 al cierre de la primera mitad, la cual terminó 13-9 en favor de los de capital, con 11 atajadas del fenomenal Gabriel Canzoniero, sobre 24 lanzamientos.

Pero el complemento sería diferente, con el trinomio Julián Souto Cueto, el más chico de los hermanos, Matías Scovenna y un Santiago Canepa en altísimo nivel, Ballester iba a empezar a emparejarlo. Ajustando la zona central de su defensa y con lo  mejor del campeonato para Leo Maciel, el rojo iba a mantener el partido a 3 goles.

River seguía jugando bien en ataque, con un Fraguas intratable desde la punta y un Banchi Ojea endemoniado, lanzando a distancia también en este tramo. Pero Ballester no perdía pisada y daba la sensación de que si lograba achicar a 2 la diferencia, sería un punto de inflexión en el partido.

En los últimos 10 minutos apareció el pivote Mariano Cánepa en partido, sinónimo de la mejoría del juego colectivo de Ballester. Pero Pablo Portela contestaba y River volvía a sacar 4. Estaba en cancha Facundo Cangiani en la punta para intentar aportar mayor velocidad a los de Pablo Sznitowski. Igualmente, Matías Scovenna iba para adelante y lograba un lanzamiento desde los 7 metros que su capitán Andrés Kogovsek canjearía por gol, y Santiago Cánepa, en llamas, ponía el partido a 1 después de 35 minutos casi de estar remando de atrás.

Y llegó una de las jugadas claves del partido a cargo de Mauro Nebuloni. El jugador que ingresó para reemplazar en un ataque a Santiago Cánepa (con un pequeño corte) se tiró de cabeza adentro del area en el uno contra uno para lograr un nuevo penal a través del cual el capitán iba a lograr el empate en 21. Luego de eso respondió Fraguas, como toda la tarde desde el extremo y llegó tal vez la jugada polémica de la final, esa que involucró a Schiaffino y a Mariano Canepa, los 2 pivotes de la selección que pelearon a muerte un balón, ligando exclusiones 2 minutos por parte de los árbitros. Chuky zafó de la expulsión directa, porque en ese remolino de manos, desde el piso, tiró una patada que de haber sido vista por los jueces ameritaba la roja.

Equilibrados en hombres, después de la guapeada de Cogote y del nuevo penal que el mismo Andrés canjeó por gol, era River el que no iba a lograr superar el bloqueo Ballesterense. Leo Maciel estaba impasable en el arco y el centro de la defensa se veia reforzado con el ingreso del experimentado Rodrigo Cleppe. Cayó una exclusión a Matías Lima por protestar y River perdió los estribos en ataque.

Después del time out pedido por Elio Fernández, Ballester iba a desperdiciar la última pelota y por eso River tendría, en escasos segundos, una nueva posibilidad. Pero Leo Maciel le iba a parar el último lanzamiento a Fraguas desde la punta izquierda que desataría la locura local. Ballester lograba de esta forma un nuevo campeonato nacional, cortando una racha de 7 campeonatos nacionales al hilo de River Plate, que seguramente tenga su revancha en el próximo Super-4 que también se disputará integramente en el mundialista.

LA PLANILLA DEL PARTIDO
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Foto: Cortesía de Germán Paez

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